El objetivo es aprovechar la materia orgánica que genera la Ciudad, para convertirla en un compost apto para los cultivos. La ciudadanía tiene que comprometerse a clasificar los residuos.

Desde hace algunos años, el GAD Municipal del Cantón Pastaza, viene impulsando el proyecto de cobertizos en varios sectores del Cantón Pastaza, que consiste en el aprovechamiento de los desechos orgánicos de los mercados, para procesarlos y convertirlos en abono orgánico destinado a nutrir el suelo en huertos, jardines y terrenos.

Ahora, este mismo proyecto necesita ser ampliado y mejorado, para aprovechar que los residuos orgánicos que genera la Ciudad, en vez de ser destinados al relleno sanitario, disminuyendo su capacidad de espacio, sean más bien reciclados y convertidos en abono ideal para fertilizar el suelo.

Para ello, se cuenta con el apoyo del extranjero de  Cooperación Española, quienes a través de la fundación “Alianza por la Solidaridad”, inyectarán un fondo semilla de 200 mil euros, destinados a que este proyecto de gestión ambiental tenga el éxito deseado.

El proyecto se amplía hacia el sistema de recolección de desechos, repotenciando el trabajo con nuevas unidades de recolección, entrega de fuentes para la clasificación de los elementos y con un eficiente servicio a la colectividad.

Ya existe un proyecto piloto en el barrio Miraflores, en donde los ciudadanos están trabajando en la clasificación de los residuos sólidos y diferenciando su recolección en determinados días. Ahora, este ensayo será ampliado al resto de barrios y sectores, a fin de que el compromiso de reciclar sea de todos, a cambio de obtener un buen servicio.

Como un aporte especial, se cuenta con la colaboración de los estudiantes de la Universidad Estatal Amazónica UEA y otras entidades dispuestas a trabajar.

El proyecto que ha iniciado con un estudio de campo, irá progresivamente ampliándose y comprometiendo a la ciudadanía, mediante campañas de socialización, difusión y promisión, hasta lograr el buen funcionamiento del sistema, que le significará a la Ciudad también una mejora de la calidad de vida de nuestro medio ambiente.

Wilfrido Aragón, director del departamento de las Nacionalidades y Desarrollo Sustentable, agradece el apoyo del equipo de técnicos tanto de Cooperación Española como de la Fundación “Alianza para la Solidaridad” así como también de la UEA y los técnicos del GAD Municipal de Higiene y Medio Ambiente que ya están trabajando; la meta es llegar al 2019 con el sistema en pleno funcionamiento.